25
¡Feliz navidad!

Llegó el gran día para las impacientes (al fin).
¡Feliz navidad, Alena Dahll! ¡Feliz navidad, mi duendecilla!
Espero que estos días previos se hayan vivido con mucha emoción (como quizás nos contaron por ahí). Podría decirse que todo esto fue parte del regalo, pero nos quedaríamos con las ganas de dar un poquito más. Por eso, con todo el amor del mundo, preparamos este poemario para que lo disfrutes con calma y sin prisas, para que descubras poco a poco los versos que esconde entre tus páginas.